Moda o vesturio, parecen ser sinónimos o por lo menos así nos lo presenta la cotidianidad, el urbanismo; pero la realidad sintáctica y semántica es otra. Es obvio, las mismas palabras lo dicen. Aquí son muy pocas las connotaciones que se podrían tomar como valiosas y verdaderas. Una cosa es la moda y otra, no muy alejada pero diferente a la primera, es el vestuario.
Empecemos por evidenciar la diferencia entre lo conceptual y lo comercial, es decir, vestuario y moda. Un término puede surgir a partir del otro. Por ejemplo: el concepto "urbano" desde su génesis original puede tomarse como una idea fuerte para generar una conceptualización en una prenda, pero por su carácter "rutinario y coloquial", lo urbano es tomado como un referente de moda, tal vez, el más comercial hoy por hoy.
Por lo anterior, y con la intención de saciar el ansia de algo nuevo para la sociedad, es que en la industria de la moda, entendiendo esta moda como las pasarelas, las modelos y los diseñadores, han optado por ofrecer moda comercial a su público, obviamente, porque es la que vende. Son las prendas que cualquier ser humano usa en su diario vivir.
Ahora, dentro de esta realidad comercial del mundo globalizado, quienes siguen basando sus creaciones en lo conceptual, en la naturaleza del vestuario, son quienes has generado y generarán recordación con el tiempo. Un claro ejemplo de esto es Alexander Mcqueen, un diseñador tan conceptual en el vestuario que logró vincularlo a lo comercial a través del entretenimiento.
No podría decirse que hay que decidir entre moda o vestuario, simplemente conocer y reconocer la diferencia entre estos dos términos, que son tan arraigados pero tan alejados... tan juntos pero no revueltos.
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